Palabras

viernes, diciembre 22, 2006

Cada vez


Cada vez que levante los ojos,
beberé toda el agua del cielo.
Su agua azul, temblorosa de pajaros,
se me ira derramando por dentro.
Y allá donde las sombras mezquinas
me despierten un mal pensamiento,
allá donde se agiten las alas nocturnas
y vagas de tristes deseos,
formara el claro rio una charca,
de profundo y tersisimo espejo,
zodiacales los signos en torno,
y la estrella de Sur en el centro.
Y si un dia me siento agobiada
de tener tanto cielo en el pecho,
me hundiré en una charca clarisima,
con un rayo de sol en el cuello.
Suicida de azules riberas,
yaceré sobre un lodo arcangelico.
Un reposo de miles de años,
me estará acariciando los huesos...

Susana March.