Mi mujer ausente

La mujer ausente que me habita
está ovillada en una edad no cumplida
abre su voz al tráfico solitario
de ángeles caídos de otro cielo.
Mi ausente, aún buscando templos
donde recibir revelaciones
madrugando con mirada amable
bajo un fuego
que jamás volverá a ser encendido.
Es novia esperando el sacramento
una viuda con sed de historia
muriendo ahogada en el océano
de esta memoria llena
de viejos y repetidos fantasmas.
Mi mujer ausente, mi otra edad
la sombra iluminada del espejo
la sacerdotisa que aún virgen
mira desde el fondo de la copa
a esta niña que aún me habita
con su ausencia.
Silvia Rodríguez Bravo
Chile

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